Nauplio
Nauplio continúa la historia de Palamedes, pero no pertenece a Homero. Las tradiciones posteriores lo hacen padre del héroe asesinado y convierten su reclamación de justicia en una venganza que alcanza a los hogares aqueos y a los regresos desde Troya. No conservamos una narración única: cambian los responsables, las maniobras y las víctimas.
¿Quién era Nauplio?
Sección titulada «¿Quién era Nauplio?»Pseudo-Apolodoro, Epitome llama a Palamedes hijo de Nauplio y de Clímene, hija de Catreo (6.8). La tradición lo vincula con Eubea; algunas genealogías le dan título de rey, pero esa denominación no procede de la Ilíada ni de la Odisea.
Hay además otro Nauplio, más antiguo, asociado a genealogías anteriores de héroes. La coincidencia de nombre complica los árboles genealógicos. Para esta historia importa el Nauplio que la tradición presenta como padre de Palamedes.
¿Por qué pidió justicia por Palamedes?
Sección titulada «¿Por qué pidió justicia por Palamedes?»En Pseudo-Apolodoro, Nauplio se entera de que Palamedes ha muerto por las intrigas de Odiseo y navega ante los griegos para reclamar una reparación por su hijo. No la obtiene: todos favorecen a Agamenón, a quien esta versión hace cómplice de Odiseo.
El orden importa. Según esta tradición, Nauplio no empieza como destructor de naves. Empieza exigiendo que se repare una injusticia. Solo cuando vuelve sin respuesta comienza la venganza.
La responsabilidad de Palamedes no queda distribuida igual en todos los relatos. Unas versiones culpan sobre todo a Odiseo; otras añaden a Diomedes, a Agamenón o al ejército que permitió que la acusación quedara impune. La petición de Nauplio no resuelve esas variantes: nace precisamente de ellas.
¿Cómo alcanzó la venganza a los hogares aqueos?
Sección titulada «¿Cómo alcanzó la venganza a los hogares aqueos?»Pseudo-Apolodoro cuenta que Nauplio recorrió tierras griegas e indujo a varias esposas de los jefes ausentes a traicionar a sus maridos: Clitemnestra con Egisto, Egialea con Cometes y Meda, esposa de Idomeneo, con Leuco (Epitome 6.9–10). No son tres episodios homéricos ni una explicación única de todos los regresos: son parte de una tradición mitográfica posterior.
Dictis conserva una variante importante. En su relato, quien lleva noticias falsas a Clitemnestra y Egialea es Éax, hijo de Nauplio y hermano de Palamedes (Ephemeris 6.2). No conviene fundir los dos testimonios: Pseudo-Apolodoro atribuye la actuación a Nauplio; Dictis reserva esa maniobra concreta a Éax.
¿Hasta qué punto mintió Nauplio?
Sección titulada «¿Hasta qué punto mintió Nauplio?»Pseudo-Apolodoro atribuye a Nauplio la actuación contra las esposas de los aqueos; Dictis pone la maniobra concreta de las noticias falsas en Éax. No debemos convertir esas dos versiones en una sola escena ni atribuir a Nauplio las palabras que Dictis pone en boca o en la acción de su hijo.
La mentira podía ser eficaz porque contenía una posibilidad verosímil. Los jefes aqueos convivían con cautivas: Agamenón compara a Criseida con Clitemnestra; cuando ha de devolverla, reclama una compensación y toma a Briseida; y al final de la guerra regresa acompañado de Casandra. Nauplio —o la tradición vinculada a su familia— no necesitaba inventar algo increíble; bastaba con convertir en certeza un temor que las esposas podían considerar real.
¿Intentó Nauplio actuar contra Penélope?
Sección titulada «¿Intentó Nauplio actuar contra Penélope?»No existe un testimonio conservado que afirme que Nauplio dirigiera un rumor contra Penélope. Odiseo figura entre los principales responsables de la muerte de Palamedes en algunas versiones, y sí existen tradiciones posteriores muy desfavorables sobre Penélope: Pseudo-Apolodoro recoge acusaciones que la vinculan a Antínoo o a Anfínomo (Epitome 7.38–39), y un escolio que transmite a Duris la presenta acostándose con todos los pretendientes y dando a luz a Pan (escolio a Licofrón 772ter). Ninguna de esas versiones menciona a Nauplio. Por analogía con las maniobras atribuidas contra otros hogares aqueos, puede imaginarse que alguien hubiera intentado despertar también en Penélope el temor a ser sustituida por una cautiva.
Pero no deja de ser pura especulación. Los mitos griegos ofrecen tantas variantes y conexiones que resulta fácil sacar conclusiones y aventurar lo que pudo haber ocurrido; aquí, sin embargo, no conservamos un testimonio que lo confirme.
¿Qué ocurrió con Anticlea, la madre de Odiseo?
Sección titulada «¿Qué ocurrió con Anticlea, la madre de Odiseo?»Homero ofrece una respuesta distinta: cuando Odiseo encuentra a Anticlea entre los muertos, ella explica que ha muerto consumida por la pena y la añoranza de su hijo (Odisea 11.202–203).
Higino conserva otra versión: Anticlea recibe una falsa noticia sobre Odiseo y se suicida (Fábulas 243). El texto de Higino no nombra a Nauplio. Eustacio, al comentar el pasaje homérico, registra una tradición que atribuye esa falsa noticia a Nauplio y la contrapone expresamente a Homero. Su comentario es muy tardío: Eustacio de Tesalónica fue un erudito bizantino del siglo XII. Su testimonio prueba que esa versión circulaba en su tiempo, pero no permite fechar la tradición que recoge ni decidir si procedía de una fuente tan antigua como la Odisea. La relación Nauplio–Anticlea debe leerse, por tanto, como una tradición distinta de Homero, nunca como causa homérica de su muerte.
¿Dónde termina la justicia y empieza la venganza?
Sección titulada «¿Dónde termina la justicia y empieza la venganza?»Justicia y venganza nacen de una ofensa que exige respuesta. En la tradición de Pseudo-Apolodoro, Nauplio empieza reclamando reparación por Palamedes: pide que los aqueos respondan por la muerte de su hijo.
Cuando no obtiene esa reparación, deja de solicitar juicio a otros y se convierte él mismo en juez y ejecutor. Sus maniobras ya no se dirigen solo contra quienes las fuentes hacen responsables directos de Palamedes: alcanzan a esposas, hogares y navegantes que quizá no participaron en su muerte.
La venganza de Nauplio empezó siendo la de un padre contra quienes habían causado la muerte de su hijo, pero terminó alcanzando a los reinos que aquellos hombres habían dejado atrás. Sus rumores no atacaban ejércitos: atacaban matrimonios, herencias y tronos.
¿Qué pasó en el cabo Cafareo?
Sección titulada «¿Qué pasó en el cabo Cafareo?»La venganza alcanza su forma más visible en la costa de Eubea. Pseudo-Apolodoro cuenta que Nauplio encendió de noche una señal en el monte Cafareo; los aqueos la tomaron por ayuda o por la indicación de un puerto y llevaron las naves hacia los escollos. Muchas se perdieron (Epitome 6.7, 6.11).
Higino da un relato próximo, pero más cruel: Nauplio alza una antorcha junto a rocas peligrosas y mata a quienes consiguen alcanzar tierra (Fábulas 116). Dictis también le atribuye un fuego nocturno que desvía a los navegantes hacia los escollos de Eubea (Ephemeris 6.1). Las fuentes no ofrecen una lista única y segura de víctimas; el mapa de los nostoi cambia con cada tradición.
¿Por qué esta venganza pertenece a los regresos de Troya?
Sección titulada «¿Por qué esta venganza pertenece a los regresos de Troya?»Palamedes muere durante la guerra, pero las consecuencias de su muerte persiguen a los vencedores cuando intentan volver. La historia desplaza el peligro: ya no procede de los troyanos, sino de otros aqueos. Nauplio amenaza los regresos; Egisto ocupa el lugar de Agamenón; los pretendientes ocupan la casa y aspiran al lugar de Odiseo.
No forman una única cadena causal ni una sola tradición. Como lectura literaria, sin embargo, revelan algo decisivo: los aqueos consiguen destruir Troya unidos, pero al regresar descubren que muchos de sus mayores enemigos son otros aqueos.
Palamedes murió porque otros consiguieron que una mentira pareciera verdadera. Nauplio convierte ese mismo mecanismo —noticias falsas, temores verosímiles y señales engañosas— en instrumento de su venganza. La guerra de Troya acaba; sus consecuencias regresan con los vencedores.
