¿Cómo eran las naves de Homero?
Entre los versos y la arqueología
Sección titulada «Entre los versos y la arqueología»Homero nos muestra naves que parten, llegan a playas desconocidas, transportan hombres y provisiones y resisten temporales. No nos proporciona sus planos. Para imaginar cómo eran, debemos distinguir las fórmulas del poema de las imágenes y los documentos conservados de otras épocas.
¿Cómo era una nave imaginable para Homero?
Sección titulada «¿Cómo era una nave imaginable para Homero?»Homero no describe una nave como lo haría un constructor. Nos ofrece una imagen formada por detalles dispersos a lo largo de la Ilíada y la Odisea. Sus naves son negras y raudas, de hondo casco, de extremos curvados, de buenos bancos y largos remos. Algunas tienen la proa azulada o las mejillas rojas. Un mástil sostiene la vela, que aprovecha los vientos favorables, mientras los remos permiten avanzar cuando estos faltan o es necesario maniobrar. Son embarcaciones concebidas para atravesar el mar, transportar hombres y alcanzar costas donde pueden encontrar hospitalidad o enfrentarse a la muerte. En la Odisea, por ejemplo, se prepara una nave negra con mástil y vela, y la brisa impulsa su travesía (11.1–10). En otro pasaje aparecen las naves de rojas mejillas y los buenos bancos (9.125–129).
No todas esas expresiones tienen por qué describir un mismo modelo. Algunas destacan la forma, otras el color, la construcción o la velocidad. El poema permite imaginar una nave, pero no reconstruirla como si dispusiéramos de sus planos.
Remos, vela y gobierno
Sección titulada «Remos, vela y gobierno»Las descripciones homéricas, consideradas junto con las representaciones navales próximas a la época de composición de los poemas, permiten imaginar embarcaciones impulsadas por remos y provistas de una vela cuadrada. Un mástil sostenía la verga, mientras que la jarcia permitía manejar el aparejo. En la popa, uno o dos remos de gobierno ayudaban a dirigir el rumbo.
La vela aprovechaba los vientos favorables; los remos permitían avanzar cuando estos faltaban y maniobrar en las proximidades de la costa. No eran dos formas de propulsión excluyentes. Una misma nave podía alternarlas según las condiciones del viaje.
Homero rara vez se detiene en los detalles técnicos. Le interesa más el momento de partir, el esfuerzo de los compañeros, la llegada a una playa o la amenaza de una tormenta. Pero detrás de esas escenas podemos reconocer una experiencia marítima concreta.
Los remeros antes de Homero
Sección titulada «Los remeros antes de Homero»La navegación a remo estaba documentada mucho antes de que los poemas homéricos adquirieran la forma que conocemos. En los archivos del palacio micénico de Pilos, varias tablillas escritas en Lineal B mencionan a los e-re-ta, los remeros. Son documentos administrativos que nos permiten conocer algunos aspectos de la organización humana de la navegación durante el siglo XIII a. C.
Tres tablillas de Pilos sobre los remeros micénicos
Sección titulada «Tres tablillas de Pilos sobre los remeros micénicos»| Tablilla | Transliteración | Lineal B | Significado | Información destacada |
|---|---|---|---|---|
| PY An 1 + fr. + fr. | e-re-ta pe-re-u-ro-na-de / i-jo-te | 𐀁𐀩𐀲 𐀟𐀩𐀄𐀫𐀙𐀆 / 𐀂𐀍𐀳 | Remeros que se dirigen a Pleurón | Cinco grupos: 8, 5, 4, 6 y 7 hombres. Total: 30. |
| PY An 610 + frr. | me-za-[wo-]ne e-re-ta | 𐀕𐀼[𐀺]𐀚 𐀁𐀩𐀲 | e-re-ta: remeros; término anterior de interpretación cautelosa | Contingentes de varias localidades; estimación original próxima a 600 hombres. |
| PY An 724 | e-re-ta a-pe-o-te | 𐀁𐀩𐀲 𐀀𐀟𐀃𐀳 | Remeros ausentes | Ausencias relacionadas con obligaciones de servicio; causa no segura. |
Lo que nos cuentan los documentos
Sección titulada «Lo que nos cuentan los documentos»PY An 1: treinta remeros con destino a Pleurón. La tablilla identifica cinco grupos de hombres que debían dirigirse a un lugar denominado pe-re-u-ro-na, generalmente relacionado con Pleurón. No indica qué embarcaciones utilizarían ni cuál era el propósito concreto del desplazamiento.
Pleurón era una ciudad de Etolia, situada cerca de la actual Mesolongi, en la costa septentrional del golfo de Patras. Homero la menciona entre las ciudades etolias que participaron en la expedición contra Troya (Ilíada 2.639). Si el topónimo micénico corresponde a esa misma localidad, tendríamos un testimonio de su nombre varios siglos anterior a la composición de los poemas.
PY An 610: centenares de remeros. El registro es considerablemente mayor. Enumera contingentes de hombres asociados a diferentes localidades, con las correspondientes cantidades. Las partes perdidas impiden establecer con certeza el total original, aunque se han propuesto cifras próximas a seiscientos remeros.
En la primera línea aparece me-za-[wo-]ne, seguido de e-re-ta, «remeros». Los corchetes indican que la sílaba wo ha sido reconstruida por los especialistas a partir de un pasaje dañado. El significado de la expresión precedente no está establecido con suficiente seguridad para traducirlo aquí.
PY An 724: unos remeros ausentes. La expresión e-re-ta a-pe-o-te se interpreta como «remeros ausentes». John Killen propone que la tablilla registra principalmente exenciones de un servicio obligatorio de remo, que en algunos casos podría estar relacionado con la tenencia de tierras. La interpretación resulta plausible, aunque persisten incertidumbres sobre los motivos y las circunstancias concretas de cada exención (The New Documents in Mycenaean Greek, vol. 2, 2024, pp. 477–479).
La comparación con PY An 1 resulta especialmente interesante: los ocho remeros registrados para ro-o-wa en aquella tablilla coinciden en número con ocho ausentes de la misma localidad en PY An 724. Se ha propuesto que esos hombres estuvieran ausentes precisamente por encontrarse prestando servicio, aunque no podemos demostrar que ambos documentos se refieran a las mismas personas.
En el reverso de PY An 724 aparece, además, un dibujo inciso interpretado como una posible embarcación. El arqueólogo Shelley Wachsmann lo estudia como tal en Seagoing Ships and Seamanship in the Bronze Age Levant (1998, figs. 7.2–7.3). Su aspecto, sin embargo, difiere del de las representaciones habituales de las naves micénicas, por lo que no podemos considerarlo una imagen segura de una embarcación.
La edición epigráfica de The Palace of Nestor (IV.2, 2025, pp. 446–447) también contempla que los trazos representen una embarcación, aunque la identificación sigue siendo incierta.
Crédito común de las cuatro fotografías: © Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Fotografía de T. Manolova. Tablilla: inv. Π 23769. Consulta: AncMed, catálogo A47.
Consultar las tablillas originales
Sección titulada «Consultar las tablillas originales»Las fotografías, los signos y las transliteraciones se pueden consultar en Linear B Explorer. Basta con entrar en la página y buscar las siguientes tablillas:
| Tablilla | Expresión de la primera línea |
|---|---|
| PY An 1 | e-re-ta pe-re-u-ro-na-de / i-jo-te |
| PY An 610 | me-za-[wo-]ne e-re-ta |
| PY An 724 | e-re-ta a-pe-o-te |
Las fotografías de las piezas pueden consultarse en Linear B Explorer, junto con la reproducción de los signos y su transliteración.
En los tres documentos puede reconocerse la palabra 𐀁𐀩𐀲, e-re-ta, «remeros». Los signos numéricos que acompañan a algunos nombres permiten reconocer las cantidades de hombres registrados.
¿Qué nos dicen estas tablillas?
Sección titulada «¿Qué nos dicen estas tablillas?»Los tres documentos muestran que, varios siglos antes de Homero, la administración palacial micénica podía registrar contingentes de remeros, identificar sus procedencias y llevar cuenta de sus obligaciones. La navegación no dependía únicamente de la pericia individual: requería también reunir hombres y organizar su participación.
Shelley Wachsmann estudia estos testimonios en Seagoing Ships and Seamanship in the Bronze Age Levant (1998). Su análisis invita a la prudencia: disponer de centenares de remeros no demuestra, por sí solo, que estuviera preparándose una expedición militar. Las embarcaciones podían desempeñar funciones diversas, y los documentos no nos permiten reconstruir las circunstancias de cada desplazamiento.
Las tablillas tampoco describen las naves de Odiseo. Nos muestran, en cambio, que muchos siglos antes de la época de composición de la Odisea existían comunidades capaces de organizar la navegación a remo y movilizar para ello a numerosos hombres.
Las naves de la Edad del Bronce y las de Homero
Sección titulada «Las naves de la Edad del Bronce y las de Homero»Las representaciones micénicas aportan otra clase de información. Cerámicas, modelos y dibujos muestran embarcaciones alargadas, con remeros, mástiles y aparejos, aunque no todas presentan las mismas características. Wachsmann ha estudiado estas imágenes y ha señalado tanto sus semejanzas como sus diferencias.
Su interpretación exige cautela. Los artistas antiguos no dibujaban planos navales: simplificaban las formas, alteraban las proporciones y destacaban determinados elementos. Algunas características constructivas permanecen desconocidas.
Del mundo micénico a Homero
Sección titulada «Del mundo micénico a Homero»| Época | Fechas aproximadas | Testimonios disponibles |
|---|---|---|
| Edad del Bronce tardía | 1600–1200 a. C. | Representaciones minoicas y micénicas en cerámica, pintura y otros soportes. |
| Final de los palacios micénicos | Hacia 1200 a. C. | Tablillas de Pilos sobre remeros; representaciones navales micénicas tardías. |
| Primeros siglos de la Edad del Hierro | 1050–900 a. C. | Testimonios navales más escasos y discontinuos. |
| Período geométrico | 900–700 a. C. | Nuevas representaciones de cascos, remos y tripulaciones. |
| Composición de los poemas homéricos | Siglos VIII–VII a. C. | Descripciones poéticas que pueden preservar elementos de distintas tradiciones. |
Entre el final de la civilización palacial micénica y las representaciones navales del período geométrico transcurrieron siglos de transformaciones que no podemos seguir paso a paso. La cerámica geométrica, especialmente las escenas de naves relacionadas con el grupo del Dipilón, nos ofrece imágenes más próximas al horizonte de composición de los poemas.
Las naves micénicas constituyen un antecedente importante para la historia de la navegación egea, no un modelo que podamos trasladar directamente a los poemas homéricos.
Hombres, provisiones y peligros
Sección titulada «Hombres, provisiones y peligros»Cuando Homero habla de una nave de veinte remos, normalmente se refiere a sus remeros, no al número total de personas a bordo. Además de ellos podía transportar pasajeros, guerreros, provisiones, armas y botín. El agua, el vino y los alimentos formaban parte de lo necesario para emprender una travesía.
No debemos imaginar camarotes ni las comodidades de una embarcación moderna. Los hombres podían dormir junto a la nave varada en la playa; Odiseo, durante su regreso con los feacios, duerme sobre la cubierta de popa (Odisea 13.70–80).
Tampoco existía necesariamente una separación rígida entre las funciones que hoy atribuimos a los barcos mercantes, los transportes y las naves de guerra. Una misma embarcación podía transportar mercancías, llevar hombres armados o intervenir en una incursión. El mundo de Homero conoce tanto el comercio como la piratería, y sus naves participan de esa diversidad.
Las imágenes y los testimonios arqueológicos nos ayudan a imaginar las embarcaciones que conocieron distintas generaciones del mundo egeo. Pero la nave homérica sigue siendo, ante todo, una nave de palabras: una construcción poética en la que sobreviven recuerdos de técnicas antiguas y experiencias de navegación que no siempre podemos fechar.
No disponemos de un modelo único. Disponemos de indicios que permiten comprender mejor cómo aquellos hombres se hacían a la mar.
